Grandísimo partido sin premio ante el líder (76-71)

Planasa Navarra mereció más en casa del líder. Los de Sergio Lamúa realizaron un grandísimo partido en la complicada pista del Quesos Cerrato Palencia, pero cosecharon una derrota (76-71) que les deja con un sabor de boca agridulce: agrio por el resultado, dulce por la excelente imagen ofrecida.

A pesar de la derrota, los navarros deben estar orgullosos. Plantaron cara ante el primer clasificado de la LEB Oro, tanto que el encuentro tuvo que resolverse en los últimos 40 segundos. Un final de infarto que, por desgracia, cayó del lado local. El resultado negativo no empaña el gran trabajo realizado por el equipo, que debe afrontar con confianza el exigente calendario que le espera porque ya sabe cuál es el camino a seguir.

La igualdad fue la tónica dominante en un primer cuarto vistoso y muy disputado. Planasa Navarra no se dejó intimidar por el líder y logró colocar las primeras diferencias a su favor en el marcador gracias a un buen trabajo defensivo y mucho acierto exterior, con triples de Miki Servera e Iñaki Narros (9-12). Los locales, no obstante, lograron neutralizar su desventaja gracias al poderío físico de hombres como Urko Otegi y Lamont Barnes, quienes dominaron el rebote ofensivo y aprovecharon los pocos desajustes de los verdes bajo su aro (17-17).

Los de Sergio Lamúa siguieron mostrándose como un equipo serio y sólido en el segundo periodo, manteniéndose muy vivos en el partido gracias a la gran intensidad que imprimieron a su juego, sobre todo en defensa. De nuevo el acierto desde el perímetro, esta vez de hombres como Sergio Rodríguez y Guille Justo, lanzó a los verdes hasta su máxima ventaja (+4, 23-27). Pero el rebote ofensivo -el morado Fakuade se erigió como el rey en esta faceta- siguió lastrando a los navarros, que se fueron al descanso perdiendo gracias a una postrera canasta de Dani Rodríguez (33-31).

Lejos de venirse abajo tras el paso por los vestuarios, Planasa Navarra continuó igual en el tercer cuarto. Los visitantes se pusieron las pilas en el rebote, con un colosal Maodo Nguirane, para darle la vuelta al luminoso y colocarse con la máxima ventaja con dos triples de Miki Servera y Joaquín Bonhome (+6, 37-43). El Quesos Cerrato Palencia se vio sorprendido por un rival intenso y acertado que le impidió realizar su juego, aunque un triple sobre la bocina de Joan Tomàs puso el empate al final del tercer acto (48-48).

Esa última acción infló los ánimos de los de Sergio García, quienes liderados por Dani Rodríguez comenzaron los últimos diez minutos llevando el control sobre el parqué y en el luminoso (56-50). Los de Lamúa, sin embargo, se resistían a morir, y con dos triples de Sergio Rodríguez volvieron a meterse en el partido. Un 2+1 de Marc Blanch puso de nuevo el +6 para los morados (66-60), y cuando peor pintaban las cosas, con un Planasa Navarra precipitado y fallón en sus ataques, el encuentro alcanzó unos tres últimos minutos frenéticos.

En un final no apto para cardiacos, un triple de Garrido puso el 66-63, y otro de Narros el 68-66. Dos tiros libres del capitán hacían el empate a 68 a un minuto y medio de la bocina, pero un nuevo triple de Blanch parecía dar alas a los locales. Miki Servera, sin embargo, se sacó un triple de la chistera para poner el 71-71 con 42 segundos por delante. Arteaga la tuvo para colocar +2 a Planasa Navarra a falta de 30 segundos, pero le taponaron bien y ahí se quedaron sin opciones los verdes.

El 76-71 final dejó sin un merecido premio a los navarros, quienes tendrán la oportunidad de redimirse este miércoles recibiendo en el pabellón Anaitasuna (20.30 horas) al Club Melilla Baloncesto, otro de los ‘cocos’ de la competición. Si el equipo trabaja igual que en Palencia, la victoria se quedará en Pamplona.

ESTADÍSTICA

 

Patrocinan estas noticias: