La fiesta fue completa

La victoria de Planasa Navarra ante Amics Castelló puso el broche de oro a una jornada inolvidable para todos en el Día del Baloncesto Navarro.

El pabellón Anaitasuna acogió la tercera edición de la fiesta del basket foral y la cita volvió a ser un rotundo éxito, con un ambiente espectacular que sin duda contribuyó a que el equipo sumase el triunfo para que la fiesta fuese completa.

Cerca de 2.000 personas se dieron cita en el polideportivo pamplonés en una tarde-noche muy especial. Muchos grupos de jóvenes y niños con el chándal de sus respectivos equipos -Navarro Villoslada, Valle de Egüés, San Cernin, Gazte Berriak…- pusieron el color en la grada, y el calor llegó -a pesar de la intensa nevada que caía en el exterior- de la mano de los numerosos cánticos y gritos de apoyo a Planasa Navarra, secundados por la siempre presente peña Kamille Taldea.

CSC_0590Unos ánimos que subieron de volumen en el tramo decisivo del partido, cuando los de Sergio Lamúa encarrilaron, no sin sufrimiento, su séptima victoria de la temporada. Cada canasta de los verdes fue celebrada con estruendo, mientras cada ataque de Amics Castelló era silbado de forma ensordecedora. A este gran ambiente contribuyó la incansable mascota de Planasa Navarra, Ronky, quien llegó a conseguir que el entregado público se levantase para hacer la ola.

Sonó la bocina y equipo e hinchada celebraron juntos el éxito. Pero ahí no terminó la fiesta, porque entonces el parqué del Anaitasuna se convirtió en una improvisada sesión fotográfica en la que                                                                                                     los aficionados pudieron posar para las cámaras junto a sus ídolos de camiseta verde.

Homenaje a Israel Aranaz

DSC_0023En los prolegómenos del partido se rindió un sentido homenaje al exjugador navarro Israel Aranaz, quien recibió de manos del presidente de Basket Navarra Club, Javier Sobrino, una camiseta de Planasa Navarra con el número 7 y su apellido en la espalda.

El público aprovechó el momento para expresar con una sonora ovación todo su cariño y admiración hacia Aranaz, un clásico del basket foral y un referente para muchos jóvenes en una época en la que no existía un proyecto de alto nivel en nuestra Comunidad.

El protagonista, que reconoció estar “emocionado” y “un poco nervioso” antes del homenaje, disfrutó de la victoria de                                                                                                         Planasa Navarra junto a su pareja y sus dos hijos, uno de los cuales no tardó en enfundarse la elástica verde con el nombre de su padre.

GALERÍA DE FOTOS: Búscate en la grada

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